Cuando se publicó "Ensayo sobre la Ceguera" en el año 1995, José Saramago tenía en mente una trilogía normal, con historias entrelazadas. Con el paso del tiempo, publicó otros dos libros: "Todos los Nombres", en 1997 y "La Cueva", en el 2000. [BR] Las historias son independientes, pero se percibe cierta relación entre ellas. "La trilogía trata de la conducta y la condición de los seres humanos y cómo nos relacionamos o nos enfrentamos unos con los otros", declara el autor. [BR][BR]En el primero de ellos, "Ensayo sobre la Ceguera", un trabajo perturbador, Saramago muestra la naturaleza primitiva del ser humano, el instinto de supervivencia a cualquier costo. [BR][BR]La novela comienza cuando un hombre pierde la visión cuando estaba parado en una señal de tráfico. Los otros conductores se impacientan porque él está entorpeciendo el tráfico. La escena trae una imagen terrible de los tiempos sombríos que estamos viviendo, en los cuales predomina el individualismo. [BR][BR]La repentina ceguera se transforma en una epidemia que se extiende por toda la ciudad. El ser humano se ve privado del beneficio de la vista y se va revelando cómo cambian los valores en una sociedad que ha perdido su dirección.
[BR][BR]El autor reflexiona sobre el ser humano de hoy y lo que podría pasar si no cambian sus principios. La actual falta de humanismo demuestra que ser "humano" es solamente una de muchas posibilidades que podemos alcanzar. [BR][BR]Los personajes no tienen nombre, son identificados por su "posición" en la vida. "El nombre que tenemos, sustituye lo que somos: No sabemos nada sobre el otro", declaró Saramago después de publicar su novela. [BR][BR]José Saramago en la presentación pública de su novela Ensayo sobre la Ceguera, se expresó de esta manera: "Este libro es francamente terrible, pretendo que el lector sufra al leerlo, de la misma manera que yo sufrí escribiéndolo. Describe una larga tortura. Es un libro brutal y violento y a la vez es una de las más dolorosas experiencias de mi vida. Son 300 páginas de constante aflicción. A través de esta historia, yo he querido decir que no somos buenos y que es necesario que tengamos el coraje de reconocerlo."